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(FUENTE Surtidores) – Ciertas compañías de bandera comenzaron a evaluar el final de la relación de abastecimiento con aquellas bocas de expendio que concluyendo sus contratos, no alcanzan el nivel de ventas requerido por la marca. Especialistas sugieren un acuerdo mutuo por un período más breve.

La crisis de la economía nacional llevó a que en algunos casos, las estrategias de negocios de las compañías petroleras no sean coincidentes con la capacidad de despacho de ciertas Estaciones de Servicio embanderadas.

De esta forma, las bocas de expendio que enfrentan una caída en el volumen de ventas de combustibles y se acercan al final del período de contrato con su proveedora, se ven en riesgo de transformarse en Estaciones Blancas.

Sin embargo, este panorama tendría una solución parcial alternativa que le dé al estacionero un plazo considerable para encontrar un camino de salida menos traumático y más sostenible que el de quedar fuera del mercado.

La caída en las ventas está provocando que las petroleras rescindan contratos con las Estaciones de Servicio

Al respecto, el abogado especialista en el sector expendedor, Francisco Berdaguer, dejó sentada su propuesta para que las petroleras que consideren no renovar su relación comercial a los integrantes de su red de comercialización que estén por debajo del nivel de ventas requerido, apliquen un procedimiento de acuerdo mutuo por un período corto.

Si bien no descartó el tratamiento del diferendo por la vía legal correspondiente, teniendo en cuenta el contexto, estimó practicable que la compañía revise la problemática descripta y prorrogue los acuerdos por plazos más breve, en forma temporal hasta que el mercado se normalice.

Así, estimó que los estacioneros tendrían la posibilidad de negociar con otras banderas y el hecho resultaría beneficioso para ambas partes; para el empresario porque obtiene alivio y tiempo para reorganizar su negocio y para la petrolera porque le significaría mantener la presencia en el segmento y menos contingencias derivadas de potenciales reclamos.

“La ley permite sin ningún reparo que las petroleras puedan llevar adelante contratos con sus Estaciones de Servicio que duren entre 6 y 12 meses, en lugar de 5 años”, explicó el experto legal y añadió que “estos acuerdos transitorios brindarán al operador tener tiempo de evaluar nuevas salidas al problema mientras cuentan con una seguridad de abastecimiento de producto a precio competitivo”, detalló en diálogo con surtidores.com.ar.

Finalmente Berdaguer hizo un llamamiento, al considerar que “una vez más el sector empresarial ha llevado adelante negociaciones serias y responsables para llegar a un acuerdo que contemple el poder adquisitivo del salario del trabajador, en un contexto totalmente adverso, pero ahora es tiempo de ayudar al estacionero, porque es el que permite que la rueda siga girando”.

Secretaría de Energía informó el cierre de más de 40 bocas durante el último año. Desde el sector expendedor señalaron que la ecuación deficitaria de la rentabilidad es una de las principales causas y plantearon que podría haber más puntos que aún no notificaron la baja. (FUENTE SURTIDORES)

Los ingresos del sector estacionero cada día se encuentran más comprometidos, producto de la regulación de los precios de venta de los combustibles y que los costos operativos que afrontan las bocas de expendio se mantienen a la alza, conforme al índice inflacionario nacional.

Y en este contexto, el segmento de las denominadas Estaciones Blancas es uno de los más afectados, ya que sufre una serie de dificultades originadas en la escasez de producto y un valor de surtidor poco atractivo respecto de las petroleras de bandera.

Tal es así que, en el transcurso del último año, cerraron 45 establecimientos sin bandera, un segmento que hoy en día apenas supera los 1000 negocios, de los cuales 784 sólo despachan combustibles líquidos y las 218 restantes son duales, de acuerdo a información de la Secretaría de Energía de la Nación.

El relevamiento da cuenta que en 15 jurisdicciones disminuyó el número de bocas de expendio de estas características. La mayor pérdida se registró en la provincia de Buenos Aires, donde se dieron de baja 19 puntos operativos, seguido por Entre Ríos, Formosa y Neuquén (5 cada una). Mientras que en Catamarca (4), La Rioja (1), Santa Fe (2) y Santiago del Estero (5) fueron los únicos sitios donde hubo nuevas incorporaciones.

Guillermo Lego, gerente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), conversó con surtidores.com.ar y apuntó a que la ecuación deficitaria de la rentabilidad es una de las principales causas de tal cantidad de cierres.

“Evidentemente con los costos crecientes no se vende la cantidad suficiente para afrontar los gastos operativos; sumado a que también afectó los percances de la sequía, dado que las expendedoras blancas del interior del país tenían utilidad para la venta de gasoil, principalmente en el agro”, sostuvo.

“Asimismo, las petroleras están un poco reacias a entregar productos y así como imponen cupos a las Estaciones de Servicio de su bandera, cada vez más retringen el combustible a los distribuidores que entregan a las blancas, por lo que éstas tampoco tienen producto. Y si a eso se agregan los incrementos salariales y que los precios se mantienen congelados, la situación empeora aún más”, añadió.

De todos modos, Lego planteó que podría haber más bocas de expendio blancas cerradas que hasta el momento no están informadas oficialmente, ya sea porque se trata de una clausura momentánea o porque el gasto de la remediación de suelo necesario resulta difícil de afrontar.

“El cierre temporal de 12 meses implica la realización de un tratamiento con los tanques para que no haya contaminación. Mientras que el permanente incluye su quita de los tanques y la auditoría que analiza el estado de la tierra”, explicó.

“Y si bien es razonable que se pida, la realidad es que cumplir con todo ese proceso representa un costo enorme. Es decir que, si la Estación de Servicio cerró porque llegó a su límite, quizás tampoco puede afrontar ese gasto para normalizar la situación, por lo que más de uno no realiza la clausura formal que exige la Secretaría de Energía”, complementó el gerente de CECHA.