Entradas

(El Estacionero) –

El jueves 9 de mayo, estaba previsto un paro general en todo el país en rechazo de la gestión de Javier Milei. A diferencia de la primera medida de fuerza, en esta oportunidad, la huelga fue por 24 horas y varios servicios anunciaron su adhesión total. En las horas previas, desde CECHA anunciaron que no se acoplarían a la medida de fuerza y que, por el contrario, las estaciones de servicio abrirían al día siguiente. A continuación, se presenta el comunicado completo:

“La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina, junto con sus 16 Federaciones y Cámaras asociadas, comunicaron que no adherirían a la medida de fuerza programada por la CGT para el día 9 de mayo de 2024, por lo cual todas las estaciones de servicio del país asociadas a las distintas Federaciones y Cámaras integrantes de esta Confederación trabajaron normalmente para suministrar el combustible que el público en general requiriera. Respetamos el derecho de huelga, pero entendemos que los empleados contaban con los medios necesarios para que a través de los acuerdos paritarios vigentes pudieran encontrar las vías de solución democráticas a sus verdaderos reclamos laborales”.

(FUENTE primeraedicion.com.ar ) – En Axion y Shell se paga entre $80 y $100 más por la nafta súper que en las YPF.

Los intentos del Ejecutivo nacional por limitar los aumentos de combustible fracasan estrepitosamente, al punto que las estaciones de bandera Shell y Axion en Misiones remarcan todo el tiempo, tras la suba autorizada el 16 de agosto pasado.

En Posadas, un relevamiento de precios de PRIMERA EDICIÓN para comparar los valores desde el ajuste del mes pasado y tras el cual YPF comercializa el litro de la súper a $302,1, se pudo comprobar que las otras dos marcas ya se alejaron por $87,9 en el caso de Axion porque el valor que se paga por el mismo producto es $390 y con respecto a Shell la brecha en la súper es de $110,1 de acuerdo a las pizarras de algunas estaciones de esa bandera, donde la nafta más popular ya está en $413.

No obstante, hay que aclarar que no se trata de subas equiparadas en todos los comercios que venden los productos de esas petroleras, ya que por ejemplo en una estación Axion cercana a Itaembé Miní el valor de la súper registrado por este Diario el jueves último era $350, mientras que en otra estación de la misma bandera, pero situada sobre la avenida Tambor de Tacuarí, este sábado se vendía el combustible más popular en $365.

La misma situación se vive en otras localidades del interior; por ejemplo, en Eldorado, Shell ayer vendía la nafta súper en $377 y la V-Power en $445. Sus valores, el 19 de agosto pasado eran: $333,5 la súper y $406,8 la premium, es decir una suba de $43,5 y de $38,2 respectivamente.

En Apóstoles, de acuerdo a la grilla de precios que se declaran en la aplicación “Donde CargAR”, un servicio basado en datos que las empresas deben informar y está disponible en todo el país, los retoques en las pizarras fueron ínfimos en comparación a la Capital provincial, con una diferencia de $5, con relación a agosto.

“Lamentablemente eso no depende de la cámara; son decisiones que toman los propietarios de estaciones de servicio cuando no tienen productos entonces tratan de minimizar sus costos, o sea, elevando el margen de los precios que cobran al consumidor”, dijo a este Diario el titular de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste Argentino (CESANE), Faruk Jalaf.

De forma personal, los propietarios de las estaciones de servicio de las petroleras extranjeras (YPF no, porque no tienen acceso para retocar la pizarra del surtidor) elevan el margen de ganancia para minimizar costos.

Por lo general, Axion y Shell tienen un valor superior al autorizado por el Ministerio de Economía de la Nación en comparación con la petrolera estatal, porque los dueños de esas estaciones pueden decidir por sí mismos, en un mercado donde existe la libre competencia.

Sin embargo, el consumidor no puede optar por cargar solo en YPF, donde pagaría menos, porque como hay un cupo en el producto que reciben las estaciones, por lo tanto, una vez que se quedan sin combustibles, y ante la necesidad de cargar, la mayoría de los automovilistas se ven obligados a recurrir a las otras marcas.

Sin mayores novedades
El viernes de la semana pasada la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) mantuvo una reunión con el secretario de Comercio, Matías Tombolini, en el marco de un fuerte reclamo para socorrer al sector, acuciado por los altos costos y los cupos.

De esa reunión salió un acuerdo para que las estaciones no cierren sus puertas de noche y tampoco avancen en otras medidas de fuerza, ya que, exactamente el compromiso de Tombolini para levantar la medida fue la de disminuir los plazos de tarjetas de crédito y la recuperación del impuesto al cheque aplicándolo al IVA o a Ganancias.

“No hemos recibido respuesta todavía, si nos hubieran reconocido un margen mayor o un aprovisionamiento mejor, una disminución de los impuestos o una ayuda para el pago de los salarios, ya se hubiera solucionado el desbarajuste”, dijo Faruk Jalaf.

Tras la decisión del Gobierno de congelar nuevamente el precio de los combustibles, CECHA anuncia medidas de fuerza que se aplicarán a la brevedad y en forma escalonada.

Las cámaras y federaciones de todo el país nucleadas en CECHA manifestamos nuestro rechazo a las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional por considerar que tornan inviables nuestro negocio y lo condena a la ruina.

En este difícil contexto, hemos decidido adoptar una serie de medidas de fuerza que se pondrán en  marcha a la brevedad y en forma escalonada, como el cierre nocturno de todas las estaciones de servicio del país; el comienzo de las solicitudes para aplicar el procedimiento preventivo para establecimientos en crisis, previsto por la ley 24.013 y la paralización de los procesos de revisiones paritarias en curso. Todo ello sin perjuicio de otras acciones que se definirán conforme a la escalada de esta crisis.

El aumento aplicado a los combustibles fue menor que el porcentaje aplicado a la devaluación, por lo que el efecto resulta negativo para quienes apostamos por el sector.  Resulta muy difícil para nuestras pymes, que involucran más de 5000 estaciones de servicio y garantizan 65.000 puestos de trabajo, cargar con parte de esta nueva devaluación cuando ya venimos soportando la pérdida  de la rentabilidad desde antes de la pandemia.

No cuestionamos que el Gobierno pueda adoptar las medidas de emergencia que crea necesarias para la economía del país, y en resguardo del bolsillo de los consumidores, pero las mismas deben ir acompañadas de medidas complementarias y urgentes, que mitiguen el efecto devastador que se está provocando a las estaciones de servicio.

Desde CECHA, hemos intentado mantener un diálogo fecundo con las autoridades nacionales, sin conseguir respuestas favorables hasta la fecha. Esta falta de toma de decisiones provocará, lamentablemente, el cierre de estaciones que tengan ventas por debajo del punto de equilibrio y que hoy alcanza a la mitad del sector.  Al mismo tiempo, serán responsables de la parálisis de nuestros procesos de revisión paritaria en curso.   

Asimismo, exhortamos a las empresas petroleras a modificar en forma estructural nuestras comisiones por venta, actualmente en el orden del 10% promedio a nivel país, ya que resultan claramente insuficientes en esta crisis que atravesamos. En el caso particular de YPF la ayuda brindada a las estaciones de su bandera, que valoramos, está muy distante de compensar la dura realidad que atravesamos. Somos conscientes que esta devaluación asimétrica plantea desafíos enormes, pero no pueden las pymes del sector ser quiénes soporten el peso de la política energética que se define en una mesa en la cual no participamos.

El negocio de los combustibles no para de complicarse. Los empresarios, que elegimos y amamos este trabajo, ahora lo vemos desgastante y hasta desesperanzador. Los estacioneros necesitamos ser escuchados. El Estado debe entender que invertimos y generamos empleo, y no se trata solo de dinero lo que se pone en juego, sino también de esperanzas, esfuerzos y un tiempo que no volverá.

¡NUESTRA CRISIS DE RENTABILIDAD ES INSOSTENIBLE. YA NO PODEMOS ESPERAR!

(Surtidores.com.ar) – Tras la devaluación, las estaciones de servicio no esperaron orden del gobierno ni de las compañías para incrementar sus precios y lo hicieron cada uno de manera aleatoria y unilateral. Antre semejante desmadre, finalmente se deicidió unificar la actualización en los surtidores.

En medio de un panorama económico convulsionado en el que la inflación oficial se sitúa en un 6,3 por ciento, el mercado de divisas presenta un dólar paralelo cercano a los 700 pesos, y el tipo de cambio oficial se mantiene en 365 pesos, Raízen, la licenciataria de Shell en el país dispuso un aumento en los precios de los combustibles del 12.5 por ciento. La medida fue acompañada por Puma Argentina.

Ambas empresas son no integradas ya que solamente refinan el producto, de ahí la necesidad de actualizar los valores cuanto antes. Vale recordar que tras la decisión del Ministerio de Economía de modificar la cotización de la divisa estadounidense, los precios registraban un retraso de aproximadamente un 35 por ciento y la brecha con los países vecinos había alcanzado el 50 por ciento.

Como consecuencia de ello, durante la jornada de ayer muchas bocas de expendio que no pertenecen a YPF -operan en consignación-, comenzaron a ajustar las pizarras de forma particular porque aducían que la devaluación abrupta de la moneda los deja sin margen de rentabilidad o trabajando a pérdida.

No obstante, se produjeron largas filas en las Estaciones de Servicio y restricciones de suministro en varias regiones del país.

En respuesta a esta situación, la Federación de Entidades de Combustibles instó a las autoridades y a las compañías a tomar medidas urgentes para normalizar la entrega de productos. Juan Carlos Basílico, presidente de FEC, advirtió sobre la falta de producto y el temor a un aumento descontrolado en los surtidores.

Desde la entidad empresaria, lanzaron un llamado a abordar la situación sin demora y a frenar la incertidumbre y las prácticas especulativas que perjudican tanto a los dueños de Estaciones de Servicio como a sus clientes.

El Ingeniero Jorge Lapeña, presidente del Instituto de la Energía General Mosconi, se refirió al papel que le cabe al sector de expendio de combustibles frente a los desafíos de la movilidad eléctrica y la evolución hacia combustibles más limpios. (Surtidores.com.ar)

¿Cuál es el rol que les cabe a las Estaciones de Servicio en la transición hacia las nuevas alternativas de movilidad? El exsecretario de Energía, Jorge Lapeña, expresó que en primer lugar serán las bocas de expendio de GNC las que contribuyan masivamente al segmento de tiempo que la Argentina necesita para transformar definitivamente su matriz por fuera del carbón y los hidrocarburos.

En diálogo con surtidores.com.ar, el presidente del Instituto de la Energía General Mosconi destacó que el futuro de las Estaciones de Servicio tradicionales estará asegurado siempre y cuando puedan insertarse en el proceso gradual de ofertas e incentivos para el reemplazo del parque automotor por energías renovables.

Es por ello que estimó que la mutación de los autos deberá ser acompañado por un cambio en la infraestructura energética, especialmente reemplazando las actuales centrales termoeléctricas por energía fotovoltaica y eólica.

El especialista incluyó a la red de abastecimiento como vector fundamental de esta estructura, aunque no brindó certezas de cuáles serán los resultados en los próximos años, a medida que los vehículos eléctricos se vuelvan más populares y la a demanda de combustibles fósiles comience a mermar, con el riesgo de que las Estaciones de Servicio pierdan terreno frente a otras opciones, dependiendo de dónde y cómo estén distribuidos los surtidores eléctricos.

Si bien reconoció que ya hay algunas bocas de expendio que ya están adaptando sus instalaciones para ofrecer el suministro eléctrico, recalcó que estas acciones deben integrar el plan general de reconversión de la matriz nacional a largo plazo.

Vale destacar que actualmente las operadoras de combustibles están diversificando sus productos y servicios, para compensar lo que en muchos casos es una realidad, es decir, la disminución en la venta de combustibles, ampliando las tiendas de conveniencia, servicios de mantenimiento de vehículos y entregas a domicilio.

“Seguramente se modificarán en el futuro los sistemas actuales de carga de combustibles y cuando gane más lugar el auto eléctrico habrá que repensar el esquema de abastecimiento”, adelantó Lapeña, al tiempo que planteó como factor elemental la inclusión del negocio estacionero en la planificación de la modernización energética para los próximos años.

Al respecto, brindó su perspectiva el secretario de la Cámara de Expendedores (Cecha) Pedro Llorvandi, además de algunos detalles. (Nuevo Diario Santiago del Estero)

uego del último acuerdo dado hace unas semanas atrás entre el Gobierno nacional y las petroleras para mantener un incremento del 4% mensual en combustibles, la situación para las estaciones de servicio no es la mejor y algunas ya han cerrado, otras no ven otra salida que esa y el camino de la subsistencia se remarca más. A pesar de que el contexto actual desalienta a algunos expendedores, siguen en la lucha, pero la temporada de cosecha baja y poca demanda de combustible, marca un alerta en el sector que incluso, ve afectado a puestos de trabajo potenciales.

Sobre esta situación, Pedro Llorvandi, secretario de la Cámara de Expendedores (Cecha), brindó un análisis: “La situación es complicada, porque venimos manejando números que ya les hicimos llegar y saber a CGT de la Nación, con una disminución importante que va a haber a partir luego de abril y que ya se van a conocer las cifras, y el impacto, de los litros de venta de combustible en estaciones de servicio a nivel país. Esta disminución considerable de la venta de litros de combustible en la Argentina está dado por dos factores”.

Videos Recomendados by

A su vez, explicó que el primer elemento tiene que ver con una caída entre 35 y 40 puntos, una proyección realizada desde el Gobierno nacional, en lo que se refiere a cosecha gruesa. “Si se plantea esta caída, es proporcionalmente lo mismo en caída de venta de combustibles, es decir un 35% o 40% menos de camiones en las rutas, de carga de combustibles, de maquinarias agrícolas que no van a trabajar, tractores que no se van a mover, mano de obra que se va a ver afectada y nosotros las estaciones de servicio, las principales afectadas, después del hombre de campo”, explicó.

En cuanto al segundo factor, dijo que “hay un acuerdo de precios entre el Gobierno nacional y las petroleras, nosotros no tenemos ningún problema con eso, pero necesitamos equilibrar la situación y luchar por nuestros ingresos. Prácticamente, tenemos congelados nuestros ingresos porque venimos corriendo atrás de los aumentos que hay. Y te hablo teniendo como pauta lo que marca el Indec nacional. Este acuerdo de precios hasta agosto han pactado un aumento de precios del 4% mensual, sin embargo el Indec está desde febrero y marzo un 7% de inflación”.

“Nosotros hemos hecho un arreglo hasta agosto o septiembre, con el Sindicato un aumento del 30% en sueldos y vamos a recibir 16%, desde arranque ya tenemos un importante diferencial entre el aumento que vamos a darle a los empleados y lo que nosotros vamos a recibir. Y si proyectamos la inflación que hay en el país, nos vamos a quedar cortos, se va a quedar el sueldo del empleado de estaciones de servicio también corto”, destacó.

Según informes realizados desde Cecha ya cerraron alrededor de 40 estaciones de servicio en los últimos 8 meses. “Yo creo que la fecha que se ha tomado, agosto, es un poco el caminar político y cómo sigue el resto. Las estaciones de servicio no podemos seguir en el camino de perder 20 puntos de rentabilidad por año”, indicó.

Cabe agregar que, según el acuerdo del incremento del 4% mensual, esto se el 15 de cada mes por lo cual se efectivizará el próximo lunes en las estaciones de servicio de todo el país.

“Esto tarde o temprano va a terminar con el cierre inminente de estaciones”

En otra instancia del diálogo con Pedro Llorvandi, indicó: “Hasta el mes de diciembre que hemos hecho los acuerdos, con extensión hasta el mes de marzo cerramos las paritarias del año, y ahora ya tenemos cerrada la paritaria del año pasado que venció el 30 de marzo. Estamos en paritaria nueva. Venimos dando en estos últimos 24 meses, casi 40% menos la diferencia que tenemos en nuestro porcentaje de venta de combustibles. Pero, a toda nuestra estructura de costos, el salario de los trabajadores es fundamental. Pero aparte de eso, la gente tercerizada, el equipamiento, el equipo técnico y demás”.

“El problema es que nosotros no estamos recibiendo nuestros ingresos ligados a lo que es la inflación que marca el Indec nacional. Entonces ese descalce, tarde o temprano va a terminar con el cierre inminente de algunas estaciones de servicio, y otras, en una delicada situación para poder seguir adelante”, sostuvo.

Por último, añadió que en las fronteras del país con los demás países vecinos se ve claramente la situación. Porque se ven filas de casi 2 kilómetros de vehículos para carga de combustibles, filas de 7 a 8 horas. “En los polos fronterizos, lo que pasa es que el uruguayo decide venir a cargar aquí por el 40% menos que en su país. Esto es lo que pasa hoy, y no podrá resistir mucho más esta situación”.

“Algunos me preguntan cómo están haciendo algunos estacioneros para seguir adelante. Hay muchos colegas que están poniéndole dinero de otros negocios que tienen para mantener el de las estaciones de servicios, y los que no tienen otros negocios, se están endeudando. No se ve un cierre masivo porque hay un aguante todavía en la gente”, concluyó.

Referentes de la dirigencia estacionera de las provincias argentinas, coincidieron entre otras cosas, que mientras los precios al surtidor son los más baratos de la región, los gastos de sostenimiento de los negocios, superaron ampliamente los márgenes de rentabilidad por causa de la inflación y las paritarias. FUENTE AGENDA ENERGERGETICA

En ese contexto, el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de Santiago del Estero Jorge Saad, advirtió que “mientras la inflación alcanzó casi el 100% anual, los combustibles siguen pisados por acción del Estado y no llegaron a una actualización del 60%”.

Aseveró que “lo mismo sucedió con los acuerdos salariales que sumaron en total un 98%, por lo cual, hay un 40% de déficit que solamente puede ser cubierto con el capital de trabajo del dueño d cada estación de servicio”.

Po su parte, el secretario de CECHA, Pedro Llorvandi agregó que “el desfinanciamiento que está sufriendo el empresario pyme del rubro es aún más dañino a medida que aumenta el volumen de operaciones con tarjetas de crédito ya que, salvo los colegas de YPF que despachan producto consignado, los demás deben comprar al contado cada reposición de combustibles, pero están obligados a esperar 15 días la acreditación de las ventas con dinero plástico”.

Los consultados además explicaron que “en este estado de situación, vemos cada vez más erosionados los márgenes. Porque el resto de los insumos, de los gastos, mantenimiento y todo, corre al índice de inflación”.

LA CRISIS DE LAS ESTACIONES DE SERVICIO DE REFINOR

También dentro de este combo explosivo para un sector que da trabajo a 50 mil familias, surgió hace unos meses, el problema que sufren las operadoras de la marca Refinor, que son más de 60 establecimientos ubicados en las provincias del Norte Argentino.

Al respecto, el portal especializado www.surtidores.com.ar , informó que los estacioneros de la marca, quieren rescindir contrato y pidieron ayuda a la Secretaria de Energía Flavia Royón, a través de una nota, en la cual también solicitan la intervención del Estado para solucionar la crisis de abastecimiento y precios competitivos que atraviesan.