(Fuente El Tribuno) – Desde hace varios días cuesta conseguir nafta Súper y Diesel 500 de la petrolera nacional. No hay comunicación oficial al respecto, pero la situación también afecta a otras provincias.

La peregrinación de automovilistas buscando nafta o diesel y el martirio de las colas interminables donde no lucían el fatídico cartel «SIN STOCK» a la que asistimos, desde principios hasta mediados del año pasado, amenaza con volver a instalarse en Salta y todo el país.

Es que en los últimos días, sin razón aparente, las estaciones de servicio de la ciudad empezaron a mostrar alternadamente carteles en los que se informaba que no había algún tipo de combustible. También los característicos conos de color naranja flúo, bloqueando algunas islas, anuncian problema en puerta.

Consultados por El Tribuno, algunos estacioneros reconocieron una situación anómala y una especie de «cuotificación» de los combustibles de grado 2, es decir, nafta Súper y gasoil Diesel 500. No obstante, ante la falta de estas variedades, los automovilistas que podían cargaron las versiones Infinia de la marca, por lo que ambos combustibles se empezaron a agotar.

De esta manera, los salteños y también los turistas que visitaron Salta para la festividad del Milagro tuvieron que lidiar durante estos días y en el fin de semana posterior con otro peregrinar, menos devoto pero igualmente necesario, para conseguir combustible para sus vehículos.

«Nos están mandando menos combustibles. Puntualmente de nafta Súper y Diesel 500», admitió un encargado de estación en la zona del macrocentro de la ciudad. Agregó en este sentido que «cuando mandan, nos mandan una cisterna de 6.000 litros de nafta y otra de la misma capacidad de gasoil», y explicó que esas cantidades con suerte duran un poco más que un turno.

Filas en las estaciones de servicio
Mientras tanto, los automovilistas que empiezan a percibir esta situación hacen fila, en donde encuentran nafta, para cargar preventivamente. «No me extrañaría que se repita la situación que vivimos el año pasado», reclamó un hombre en una camioneta mientras hacía fila en una estación de la zona norte.

«Llevo 20 minutos esperando pero necesito llenar el tanque porque tengo que viajar en un par de días y nunca sabemos qué va a pasar en este país», completó.

La situación no es un caso aislado, de hecho, ayer por la tarde hubo una reunión en la Cámara de Expendedores de Combustibles por este tema. En un breve diálogo con El Tribuno, el titular de la institución, Manuel Pérez, confirmó que hay varias estaciones que llevaron el reclamo porque no están recibiendo las cantidades habituales de combustible que compran «pero no podemos hablar de escasez o cupos porque no hay ninguna comunicación formal de YPF por esta situación».

En efecto, este diario pudo confirmar que desde la petrolera de bandera nacional no se trató una cuotificación ni otra medida similar que recorte las entregas de combustibles a las estaciones de servicio, por lo que los motivos de esta situación permanecen en el plano de las especulaciones.

«Lo que sí sabemos es que es una situación que no es privativa de Salta, sino de varias provincias de todo el país afectadas», dijo Pérez.

También advirtió que se está experimentando escasez de productos por el congelamiento de precios. «Hay serios problemas de abastecimiento y, por la información que tengo, es en todo el país», indicó.

Consideró que «aparentemente la razón fundamental es que el congelamiento está produciendo una falta de productos que no necesariamente es diésel o nafta, sino que es en todos los productos porque no se alcanza a satisfacer la demanda que hay en este momento».

El responsable de otra estación, en la zona norte de la ciudad, confirmó que ahí también están con cupos. «YPF ha vuelto a cupificar todo, nos ha puesto cupos de venta y de entrega a las estaciones de servicio», reveló y lamentó que «por esta situación estuvimos todo el fin de semana sin vender un solo litro de nafta».

«Con estos cupos de entrega la mayoría de las estaciones de servicio están desabastecidas de lo que es nafta Súper y Gasoil común», denunció.

Rodrigo, un playero de una de las estaciones con cono en las islas de Súper y Diesel 500 confirmó que están recibiendo menos nafta de lo habitual. «No sé si es un problema de la empresa o de YPF, pero los clientes se enojan porque piensan que solo queremos vender las Premium y tenemos que poner la cara».

«Pero las cisternas están vacías, cada vez mandan menos. Y nosotros vendemos lo que hay. Nunca tuvimos una orden de no vender cuando hay nafta, es parte de los mitos que crea la gente. Si no se vende es porque no hay, no se especula porque los aumentos los define YPF y los informa sin previo aviso a la hora cero de cada día», finalizó.

La crisis del 2022
Promediaba marzo del año pasado cuando las estaciones de servicio empezaban a mostrar los primeros síntomas de un problema que se extendería por más de tres meses.

La escasez, que solo afectó al interior del país, causaría problemas en la producción agropecuaria, que inició tarde las cosechas; en el transporte, cuyos actores no podían completar un tanque para hacer traslados; en los servicios; con municipios que tuvieron que recortar hasta la recolección de residuos; y en el uso cotidiano de miles de usuarios. Incluso los turistas que visitaron el norte en Semana Santa y fechas posteriores sufrieron las dificultades para cargar combustibles y volver a sus ciudades.

(Fuente La Voz) – El Gobierno nacional compensó de modo total o parcial a las productoras de crudo y a las refinadoras, por el congelamiento de los precios o por su atraso; pero se olvidó del último eslabón de la cadena.

Ante la distorsión notoria en los precios de los combustibles, el Gobierno sigue ignorando a los estacioneros. Sólo compensa a las productoras de petróleo y refinadoras y deja de lado al eslabón más débil de la cadena.

Las estaciones de servicio de Argentina vienen sufriendo un deterioro constante de su situación económica desde hace por lo menos tres años. En 2020, al igual que la mayoría de las actividades empresariales, sufrieron una caída de ventas que no registra antecedentes, lo que golpeó a un sector que funciona con muy bajo margen, y por lo tanto necesita volúmenes de venta elevados y constantes.

Al año siguiente, y cuando parecía que lo peor había pasado, el Gobierno decretó un congelamiento de precios de los combustibles que se prolongó por ocho meses y medio, después de lo cual fue incrementándose mes a mes por debajo del índice de inflación, hasta la fecha.

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El atraso de precios ponderado según participación de cada producto en el total de ventas en estaciones de servicio fue del 15,18%, que se suma al 30% acumulado en los siete años anteriores.

Si tenemos en cuenta el congelamiento de precios vigente y la altísima inflación que se prevé para septiembre y octubre, sin duda el año terminará con un atraso fenomenal.

Los ingresos de las estaciones de servicio son un porcentaje sobre el precio de venta, parte que es establecida por las empresas petroleras, mientras que los egresos siguen fielmente a la inflación e incluso la superan. De manera que si los precios de los combustibles se incrementan menos que la inflación, esa diferencia negativa se traslada de inmediato en detrimento de la rentabilidad de las estaciones.

Dado que las estaciones de servicio son en general pymes y familiares, no tienen espaldas suficientes para soportar estos desfases, pese a lo cual no son tenidas en cuenta por el Gobierno cuando los funcionarios negocian con las petroleras los congelamientos de precios, o por lo menos escuchan a estas antes de imponer por medio de YPF (a la cual controlan por su mayoría accionaria) cómo variarán los valores.

COMPENSACIONES PARA ALGUNOS
En estas conversaciones, suelen acordarse a las petroleras algunas compensaciones, aunque sea parciales, por las pérdidas ocasionadas por dejar inamovibles los precios o aumentarlos por debajo de la inflación. Por caso, al decretarse el congelamiento que rige ahora y que se prolongará hasta noviembre, se otorgaron tres puntos a las productoras de petróleo y a las refinadoras:

Las refinadoras pagarán a partir de agosto 56 dólares estadounidenses el barril de petróleo Medanito, en lugar de los U$S 61 que pagaban; así, el precio se ubica casi U$S 20 por debajo de la paridad de exportación. Esa disminución fue solicitada por las refinadoras para disminuir la baja en la rentabilidad por el atraso de los precios respecto de la devaluación y la inflación. La disminución del precio del crudo beneficia también a las refinadoras que no son productoras de petróleo; tal es el caso de Raízen (Shell) y Trafigura (Puma).
Se establece un esquema de compensación para las productoras de petróleo, para que puedan liquidar las retenciones a las exportaciones de crudo correspondientes a agosto, septiembre y octubre recién a partir de marzo de 2024. Este diferimiento significa para las empresas un ingreso indirecto de entre uno y dos dólares más por barril. Es decir, si el precio de venta del crudo Medanito pasó a ubicarse en 56 dólares, con este esquema percibirán indirectamente 57 o 58 dólares por barril.
Este punto también está destinado a las productoras de petróleo, para compensar el menor precio que percibirán de las refinadoras. El beneficio consiste en la entrega de los certificados correspondientes al régimen promocional de acceso a divisas dispuesto por el decreto 277, según el cual las petroleras que hayan incrementado producción pueden acceder a un proporcional de los dólares provenientes de la exportación de hidrocarburos. El régimen debería haber entrado en vigencia en enero, pero por la falta de dólares en el BCRA, no ocurrió así.
EL ESLABÓN MÁS DÉBIL
En resumen, el Gobierno nacional compensó de modo total o parcial a las productoras de crudo y a las refinadoras, por el congelamiento de los precios o por su atraso; pero se olvidó del último eslabón de la cadena, que es el más débil, el que monetiza la producción de los sectores antes mencionados y abastece a los consumidores: las estaciones de servicio.

Sin haber recibido ninguna compensación, las bocas de expendio soportaron, y siguen haciéndolo, un desfase que, según se consignó más arriba, ya asciende al 45% desde 2015 hasta la fecha.

Las estaciones de servicio necesitan una ayuda, tal como se hizo con los otros eslabones de la cadena de los hidrocarburos que son mucho más fuertes, o muchas quedarán en el camino.

  • Secretario de la Cámara de Empresarios de Combustibles de Córdoba (Cecc)

(SURTIDORES) – Distintos referentes del sector expendedor llamaron la atención sobre la importancia de brindar el contexto favorable al normal desenvolvimiento de la actividad que hoy se encuentra en riesgo.

La comisión Directiva de CECHA viene planteando en los últimas reuniones y gestiones públicas con funcionarios y actores del mercado de los combustibles, que si no se soluciona de forma urgente el problema de la rentabilidad, las Estaciones de Servicio comenzarán indefectiblemente a cerrar por las noches.

Esta posibilidad, aclararon, no se trata de una medida de fuerza, sino de una consecuencia directa del impacto de los costos indexados diariamente por la inflación que no puede ser solucionado debido al congelamiento de los precios al público.

Los estacioneros consultados por surtidores.com.ar coincidieron en el hecho de que el mantenimiento del horario nocturno no solamente es una obligación contractual con las compañías petroleras, sino que cumple un rol social significativo e históricamente establecido.

“En numerosas localidades del país, el centro de referencia y de apoyo comunitario durante la noche es la Estación de Servicio del pueblo, que oficia no solamente de lugar de carga de combustibles, sino de refugio y sostén logístico y comunitario”, dijo a surtidores.com.ar el vicepresidente de la Cámara de Expendedores de Entre Ríos, Mario Amado.

Esta situación se torna doblemente importante y dificultosa de sostener cuando dichas operadoras de combustible son blancas porque no pudieron renovar contratos con las petroleras por cuestiones de estrategia comercial.

Según empresarios “sin bandera”, la disparada de los precios mayoristas los dejó directamente sin posibilidad de vender combustibles y en muchos otros casos, de adquirirlo normalmente, lo que implicó indefectiblemente quiebres de stocks en diferentes momentos del mes, con lo cual, el cierre por la noche resulta la alternativa “menos perjudicial” para este segmento.

Para el empresario y expresidente de la Cámara de Expendedores del Chaco Miguel de Paoli, la lógica en otros países es que la atención sea en un horario de 24 horas, sobre todo en Europa y Estados Unidos. “Hay una manera de abastecer al consumidor que está viajando o está yéndose de un lugar a otro, o está recorriendo grandes distancias y que por alguna razón prefiere utilizar ese horario nocturno para desplazarse. Y también está el caso de muchas Estaciones de Servicio de ciudad que tienen alguna licitación pública en la cual abastecen a las unidades que están afectadas a la salud o a la seguridad, que deben abastecer de noche justamente por la prevención de delitos o la prestación de servicios que tienen que ver con el cuidado de las personas en sus domicilios”, explica

En ese aspecto, los consultados advirtieron que si las actuales condiciones derivaran en futuros cierres nocturnos, atentará contra la mirada integral de asistencia a localidades alejadas de centros urbanos que tenían dificultades para abastecerse de combustibles y la interacción con las economías regionales de cada pueblo.

(JUJUY AL MOMENTO) – Las estaciones de servicio atraviesan una crítica situación en el país y esto impacta en toda la provincia. Para los estacioneros la condiciones en el rubro son insostenibles: hay escases en combustibles y filas interminables que dificultan aún más el escenario.

En el marco de una reciente suba en el precio del combustible de algunas petroleras, el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Jujuy, Alfredo González, comentó cual es el panorama real sobre las estaciones de servicio en la provincia de Jujuy.

Además, hizo hincapié en el desabastecimiento y las larga filas en las expensas que agravan la situación en el sector. “Después de la última suba del 12%, que hubo hace poquito menos de un mes, han habido muchos cambios, las petroleras en su gran mayoría han cupificado muy fuerte a las estaciones, sobre todo con el tema del gasoil. Hoy por hoy en la mayoría de las estaciones hay quiebre de stock, largas filas para cargar, pero obedece principalmente a un atraso muy fuerte que tiene el precio respecto a valores internacionales que hoy por hoy a los países limítrofes les conviene cargar en argentina que en los países que les correspondería”.

A su vez, indicó que este desfasaje en los costos generó que desde los países limítrofes acudan a nuestro territorio para abastecerse, ya que el precio en el país es mucho más accesible: “Pasa mucho sobre todo con Chile y Paraguay, nosotros somos un corredor bioceánico que los camiones de esos países obviamente prefieren abastecerse en el país porque en sus países respectivos tienen un combustible arriba de 1,40 dólar el litro, mientras que acá en argentina la están pagando a 50 centavos”. La realidad para los estacionarios es cada vez mas critica, ante ello, Gonzalez advirtió: “Todas las estaciones en general, no solo las de zonas productivas, el gasoil no alcanza y esto se va a seguir agravando a medida que el precio se siga congelando y se siga atrasando las petroleras van a cumplir con la refinación nacional, o sea con lo que consume nivel local pero no van a importar el combustible que hace falta porque a valores internacionales para venderlo después en el país a valores totalmente desfasados es imposible, además que faltan los dólares para importar el combustible que hace falta ”. Por ultimo, explicó que es tal la situación de crisis que atraviesan que: “Legalmente las estaciones están obligadas como cualquier comercio a recibir tarjeta de débito, la tarjeta de crédito es una decisión empresaria de cada uno, la realidad es que el costo de tener tarjeta de crédito es más alto que la comisión que pagan las petroleras, por ende la mayoría de las estaciones no están recibiendo, salvo que las que lo hacen a través de una aplicación de la petrolera donde la petrolera asume parte del costo”.

(EL ESTACIONERO) – Hoy presentamos un informe sobre la situación de las estaciones de servicio de Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa, en el marco de la aplicación de cupos por parte de las empresas petroleras.

Misiones

Elestacionero.com consultó con el presidente de la cámara local (CESANE) Dr. Faruk Jalaf, quien informó que todas las petroleras han establecido cupos a las estaciones de servicio, pero en general y pese a estar ajustados, no hay quiebres de stock. La excepción fue la ciudad de Oberá, donde varias estaciones de servicio quedaron sin combustibles y los automovilistas no pudieron cargar; pero el problema ya estaría en vías de solución. Los que están más restringidos son los estacioneros de AXION a quienes les disminuyeron en un 10% el cupo que ya tenían, por lo que tienen problemas de abastecimiento de combustibles.

En el caso de las bocas YPF, tienen una norma que consiste vender solo combustibles premium a los extranjeros, y a un precio más elevado que a los argentinos, pero en muchos casos esta disposición no se cumple.

Los clientes extranjeros, pagan casi excluyentemente con pesos argentinos, porque les resulta más barato cambiar a esa moneda.

Elestacionero.com pudo recabar material fotográfico de la ciudad de Posadas, en las que se advierten varias estaciones de servicio que no exhiben los precios de venta.

Corrientes

En diálogo con elestacionero.com el presidente de la cámara provincial (AESCOR) Cr. Carlos Gold, quien nos comentó que generalmente la primera semana del mes no hay ningún problema, ya que comienza a utilizarse el cupo correspondiente, pero en la segunda semana comienzan los inconvenientes ya que las empresas comienzan a recortar las entregas a quienes se excedieron. Todas las estaciones de servicio tienen establecidos cupos.

Chaco

Este sitio conversó con el ex presidente de CECACH Miguel de Paoli, quien informó al igual que nuestros anteriores entrevistados que el escaso abastecimiento de combustibles afecta a todos los expendedores por la aplicación de restricciones en las entregas. En el caso de SHELL, establece cupos sobre las ventas históricas con quitas que no son iguales para todas las bocas; para algunas es un 10% menos y para otras puede llegar hasta el 30%. De todas maneras, las estaciones de servicio de todas las banderas tienen establecidos cupos y están muy ajustadas de stock.

En otro orden de cosas, dijo que está saliendo mucho combustible con rumbo a Paraguay y no solo por el contrabando hormiga o los paraguayos que cruzan la frontera para cargar combustibles e Argentina.

Formosa

El presidente de AES Formosa Cr. Ángel Bigatti, le dijo a elestacionero.com que por el momento y más allá de los cupos, no se advierten problemas importantes en las bocas de expendio de las distintas siglas en Formosa. Sin embargo, además de los cupos hay atrasos en las entregas de combustibles, ya que el mismo se transporta en camiones y no en barcazas como antes, lo que lo demora y encarece. Agregó que a los productos los llevan desde San Lorenzo, Provincia de Santa Fe y Campana, Provincia de Buenos Aires.

Las estaciones de servicio Blancas

Los informes de las cuatro provincias del NEA, se refieren a las estaciones de servicio que operan con alguna bandera. Sin embargo, en todos los casos se mencionó que las estaciones de servicio sin bandera o blancas, están en una situación absolutamente diferente y nefasta, toda vez que no consiguen abastecimiento de combustibles y cuando lo obtienen, deben pagar un precio muy por encima de los valores venta al público de las bocas de bandera. La situación atípica en que se encuentra el mercado de combustibles en que el canal mayorista tiene precios entre un 10% y un 15% por encima de los valores de surtidor, hace que las estaciones blancas estén pasando un muy mal momento, como ya a ocurrido en otras oportunidades.

AUTOR DR. MARCELO SALEME MURAD/ ABOGADO – ESPECIALISTA EN ASESORAMIENTO DE EMPRESAS & DERECHO TRIBUTARIO

Nuevamente desde el Gobierno Nacional se insiste en una receta que viene fracasando hace cientos de años en el mundo entero: el control de precios, llamado eufemísticamente “Acuerdo de Precios”.

Los combustibles, blanco preferido de todo Ministro de Economía intervencionista que se precie, vuelven a sufrir una imposición de precios máximos; pero ésta vez con un mal estado tan evidente que ya se huele a gran distancia. El mismo día en que el Ministerio de Economía anuncia “precios máximos” de los combustibles hasta pasadas las elecciones de Octubre, el mismo día reitero, se produce un aumento del 12,5% promedio de los mismos. Parecería ante todo la búsqueda de un titular para los medios, más que una medida efectiva.

Nuestra legislación, partiendo desde nuestra Constitución, es de raigambre liberal y capitalista. Para ser claros: el padre de la Constitución, Juan Bautista Alberdi, fue un liberal clásico y muy claro partidario de la libre empresa en un sistema de libre competencia, y así se plasmó en nuestra Carta Magna.

Es decir: la Argentina es por nacimiento, un país partidario del respeto a la propiedad privada, la libre empresa y la libre competencia; una nación capitalista, y así lo estampó en su Ley Máxima; y aunque ella luego fuera bastardeada y sumida en una caterva de leyes anticonstitucionales, sigue siendo nuestra Constitución, y espero lo sea por muchos siglos más.

La fijación de precios por el Estado, sea unilateral o mediante pseudo “acuerdos de precios”, es absolutamente contraria a la libre competencia y por ende, absolutamente ilegal y cuestionable ante nuestros Tribunales. Porque las Pequeñas y Medianas empresas no pueden sentarse a la mesa de los poderosos que discuten mano a mano con un Ministro cuáles deben ser los precios. Es decir que el Ministro convalida ventajas para los grandes y castiga a todo el resto de las empresas, que son en definitiva el 99,4% de las empresas del mercado y ocupan el 65% del empleo formal registrado, según datos oficiales actuales de la Secretaría de Industria de la Nación. O sea, que las siempre fustigadas oficialmente “grandes empresas” y “formadoras de precios”, son convocadas por el mismo Gobierno que las condena, para fijarle condiciones más duras a las pequeñas y medianas empresas que son aquí convidadas de piedra.

Una actividad claramente violatoria no sólo de la Constitución Nacional, sino de la propia Ley de Defensa de la Competencia. Y por tanto, revisable judicialmente.

¿Y cómo se establecen dichos precios? Pues conforme las conveniencias de las empresas que protagonizan el up-stream y las necesidades fiscales del Estado. El consumidor y los empresarios que intervienen en las sucesivas cadenas de comercialización y los consumidores son aquí las víctimas.
Un Estado desbordado por su propia ineficiencia recurre a los oligopolios para que un supuesto “consumidor estúpido” no “note” los aumentos. Y el empresario PyME queda atrapado en ésa absurda lógica que es anticapitalista, anti libre competencia, y en definitiva, suicida por antieconómica.

Con una inflación subiendo según datos oficiales a tasas cercanas al 150% anual en promedio (recordemos que artículos de primera necesidad como por ejemplo la carne, subieron hasta un 100% en uno o dos meses), ya entrando en híper inflación, pretender poner un chaleco de fuerza sobre la parte más débil de la cadena de comercialización (o sea, el expendedor), es darse un tiro en el pie.

Desde el punto de vista jurídico, podríamos aquí claramente invocar teoría de la imprevisión, e incluso aducir mala fe por parte de las petroleras (incluyo productoras y refinadoras) que realizan dichos “acuerdos”. Los contratos de las Estaciones con las Petroleras no amparan cualquier abuso por parte de ninguna de las partes. Si estas empresas que proveen el suministro, arbitraria y caprichosamente deciden tornar antieconómica la actividad de los expendedores, pues sencillamente están fuera de la Ley y del Contrato, y pueden ser demandadas e incluso tener que indemnizar a los que sufren esta ilegítima conducta.

Nuestras leyes, en especial nuestro Código Civil y Comercial, así como la Ley de Defensa de la Competencia, protegen a las Estaciones de Servicio frente a éstos atropellos.

La libre empresa es la base de toda economía que pretenda crecer. El socialismo –que es el que consagra la supremacía del interés del Estado frente al interés de los particulares- es lo contrario al liberalismo; y por tanto, el socialismo es lo contrario a nuestra Constitución Nacional. Pero más aún: las medidas tomadas van contra el sentido común. Un empresario que sufre brutales aumentos de precios y tarifas, sencillamente no puede mantener en funcionamiento la empresa. Así entonces, los supuestos “derechos de los trabajadores” que tanto se pregona defender, son vulnerados a la luz del día con éstas medidas.

Recuerdo hace unos años, el Sr. Secretario Guillermo Moreno recomendó literalmente en un encuentro organizado en la Ciudad de Buenos Aires por FECRA, que los propietarios de Estaciones de Servicio que no pudieran mantener sus empresas “se pusieran una florería, o una casa mortuoria”. Es claro que al Gobierno Nacional no le importa absolutamente nada la libre competencia, los trabajadores, y muchos menos de los empresarios de estaciones de servicios.

Da toda la impresión de que el actual Gobierno sigue trabajando a favor de las florerías.

(FUENTE Surtidores) – Ciertas compañías de bandera comenzaron a evaluar el final de la relación de abastecimiento con aquellas bocas de expendio que concluyendo sus contratos, no alcanzan el nivel de ventas requerido por la marca. Especialistas sugieren un acuerdo mutuo por un período más breve.

La crisis de la economía nacional llevó a que en algunos casos, las estrategias de negocios de las compañías petroleras no sean coincidentes con la capacidad de despacho de ciertas Estaciones de Servicio embanderadas.

De esta forma, las bocas de expendio que enfrentan una caída en el volumen de ventas de combustibles y se acercan al final del período de contrato con su proveedora, se ven en riesgo de transformarse en Estaciones Blancas.

Sin embargo, este panorama tendría una solución parcial alternativa que le dé al estacionero un plazo considerable para encontrar un camino de salida menos traumático y más sostenible que el de quedar fuera del mercado.

La caída en las ventas está provocando que las petroleras rescindan contratos con las Estaciones de Servicio

Al respecto, el abogado especialista en el sector expendedor, Francisco Berdaguer, dejó sentada su propuesta para que las petroleras que consideren no renovar su relación comercial a los integrantes de su red de comercialización que estén por debajo del nivel de ventas requerido, apliquen un procedimiento de acuerdo mutuo por un período corto.

Si bien no descartó el tratamiento del diferendo por la vía legal correspondiente, teniendo en cuenta el contexto, estimó practicable que la compañía revise la problemática descripta y prorrogue los acuerdos por plazos más breve, en forma temporal hasta que el mercado se normalice.

Así, estimó que los estacioneros tendrían la posibilidad de negociar con otras banderas y el hecho resultaría beneficioso para ambas partes; para el empresario porque obtiene alivio y tiempo para reorganizar su negocio y para la petrolera porque le significaría mantener la presencia en el segmento y menos contingencias derivadas de potenciales reclamos.

“La ley permite sin ningún reparo que las petroleras puedan llevar adelante contratos con sus Estaciones de Servicio que duren entre 6 y 12 meses, en lugar de 5 años”, explicó el experto legal y añadió que “estos acuerdos transitorios brindarán al operador tener tiempo de evaluar nuevas salidas al problema mientras cuentan con una seguridad de abastecimiento de producto a precio competitivo”, detalló en diálogo con surtidores.com.ar.

Finalmente Berdaguer hizo un llamamiento, al considerar que “una vez más el sector empresarial ha llevado adelante negociaciones serias y responsables para llegar a un acuerdo que contemple el poder adquisitivo del salario del trabajador, en un contexto totalmente adverso, pero ahora es tiempo de ayudar al estacionero, porque es el que permite que la rueda siga girando”.

(FUENTE primeraedicion.com.ar ) – En Axion y Shell se paga entre $80 y $100 más por la nafta súper que en las YPF.

Los intentos del Ejecutivo nacional por limitar los aumentos de combustible fracasan estrepitosamente, al punto que las estaciones de bandera Shell y Axion en Misiones remarcan todo el tiempo, tras la suba autorizada el 16 de agosto pasado.

En Posadas, un relevamiento de precios de PRIMERA EDICIÓN para comparar los valores desde el ajuste del mes pasado y tras el cual YPF comercializa el litro de la súper a $302,1, se pudo comprobar que las otras dos marcas ya se alejaron por $87,9 en el caso de Axion porque el valor que se paga por el mismo producto es $390 y con respecto a Shell la brecha en la súper es de $110,1 de acuerdo a las pizarras de algunas estaciones de esa bandera, donde la nafta más popular ya está en $413.

No obstante, hay que aclarar que no se trata de subas equiparadas en todos los comercios que venden los productos de esas petroleras, ya que por ejemplo en una estación Axion cercana a Itaembé Miní el valor de la súper registrado por este Diario el jueves último era $350, mientras que en otra estación de la misma bandera, pero situada sobre la avenida Tambor de Tacuarí, este sábado se vendía el combustible más popular en $365.

La misma situación se vive en otras localidades del interior; por ejemplo, en Eldorado, Shell ayer vendía la nafta súper en $377 y la V-Power en $445. Sus valores, el 19 de agosto pasado eran: $333,5 la súper y $406,8 la premium, es decir una suba de $43,5 y de $38,2 respectivamente.

En Apóstoles, de acuerdo a la grilla de precios que se declaran en la aplicación “Donde CargAR”, un servicio basado en datos que las empresas deben informar y está disponible en todo el país, los retoques en las pizarras fueron ínfimos en comparación a la Capital provincial, con una diferencia de $5, con relación a agosto.

“Lamentablemente eso no depende de la cámara; son decisiones que toman los propietarios de estaciones de servicio cuando no tienen productos entonces tratan de minimizar sus costos, o sea, elevando el margen de los precios que cobran al consumidor”, dijo a este Diario el titular de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste Argentino (CESANE), Faruk Jalaf.

De forma personal, los propietarios de las estaciones de servicio de las petroleras extranjeras (YPF no, porque no tienen acceso para retocar la pizarra del surtidor) elevan el margen de ganancia para minimizar costos.

Por lo general, Axion y Shell tienen un valor superior al autorizado por el Ministerio de Economía de la Nación en comparación con la petrolera estatal, porque los dueños de esas estaciones pueden decidir por sí mismos, en un mercado donde existe la libre competencia.

Sin embargo, el consumidor no puede optar por cargar solo en YPF, donde pagaría menos, porque como hay un cupo en el producto que reciben las estaciones, por lo tanto, una vez que se quedan sin combustibles, y ante la necesidad de cargar, la mayoría de los automovilistas se ven obligados a recurrir a las otras marcas.

Sin mayores novedades
El viernes de la semana pasada la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) mantuvo una reunión con el secretario de Comercio, Matías Tombolini, en el marco de un fuerte reclamo para socorrer al sector, acuciado por los altos costos y los cupos.

De esa reunión salió un acuerdo para que las estaciones no cierren sus puertas de noche y tampoco avancen en otras medidas de fuerza, ya que, exactamente el compromiso de Tombolini para levantar la medida fue la de disminuir los plazos de tarjetas de crédito y la recuperación del impuesto al cheque aplicándolo al IVA o a Ganancias.

“No hemos recibido respuesta todavía, si nos hubieran reconocido un margen mayor o un aprovisionamiento mejor, una disminución de los impuestos o una ayuda para el pago de los salarios, ya se hubiera solucionado el desbarajuste”, dijo Faruk Jalaf.

(Fuente Radiodos.com.ar) – La remarcación de precios es de casi un 20% el costo del transporte de cargas en agosto. El impacto llega hasta el 35%. Hay denuncias por cortes de las petroleras en el reabastecimiento.

Las empresas de camiones y las estaciones de servicios tuvieron un mes de agosto para el olvido y, lejos de avizorar un repunte que permita recortar pérdidas y no empeorar la situación, prevén que en el tiempo que resta hasta las elecciones presidenciales del 22 de octubre enfrentarán un panorama igual o más crítico que el actual.

Desde esos dos sectores clave para el transporte de cargas y el abastecimiento interno de combustibles advirtieron que sufren las consecuencias negativas del triple combo que se ha generado por el impacto devaluatorio post PASO, la estampida de los precios y la caída por duplicado de la actividad productiva y los niveles de consumo.

La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) fue la primera en activar las señales de alerta acerca del desequilibrio que está provocando la ola remarcatoria de precios en la estructura de costos y la falta de previsibilidad que enfrenta la actividad del sector.

Los números de la crisis

Según los datos que relevan los técnicos de la entidad, en las tres primeras semanas de agosto el índice de costos del transporte de cargas ya llevaba acumulado un aumento del 17,04%. Como a ese registro aún deben añadirse las variaciones de precios de los últimos días, no se descarta que la suba mensual de agosto termine por encima del 20%.
De los 11 rubros que componen el índice de costos, 9 han registrados fuertes incrementos tras la depreciación del 22% del tipo de cambio oficial que llevó adelante el ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria (UP), Sergio Massa el día después de las elecciones internas.

El aumento más destacado –por la incidencia que tiene en el total de los costos operativos de los camiones- fue el correspondiente al gasoil que se encareció un 17,9%, tras haber venido registrando subas mensuales promedio del 5% desde diciembre pasado en el marco de programa «Precios Justos».

Según aclararon los directivos de Fadeeac, el incremento de casi 18% fue el que se verificó en los surtidores; pero en el segmento mayorista –por donde se canalizan las compras de la mayor parte de empresas del sector- el porcentaje de aumento escaló hasta el 35%.

En el caso de los lubricantes, la remarcación llegó al 27%. En el rubro «Neumáticos» alcanzó al 24,35%; seguido de cerca por las subas del 24,20% en «Material Rodante» y del 23,12% en los gastos de «Reparaciones» en medio de un contexto de elevada incertidumbre por las crecientes dificultades para poder acceder a los insumos y elementos cotidianos del sector y la falta de referencia de los precios de reposición.

Los números provisorios de agosto arrojaron que los costos operativos para poner en marcha un camión ya acumulan un aumento en lo que va del año del 87%, mientras que en los últimos 12 meses esa variación asciende al 142%.

En las tres primeras semanas de agosto, las mediciones de los niveles de consumo mostraron una caída del 19% originada tanto por los aumentos de precios, como por las menores entregas de productos.

«La alta inflación, la fuerte presión tributaria, la falta de insumos, las altas tasas de interés y la volatilidad en el tipo de cambio ponen en riesgo la continuidad en el negocio de la mayoría de las 4.500 pymes que forman parte de Fadeecac», alertó el presidente de la principal entidad de los transportistas de cargas, Roberto Guarnieri.

Para el corto plazo, las perspectivas no son alentadoras. A la caída del 40% en los traslados de cereales derivada de la sequía histórica que tiró abajo la producción agrícola se ha sumado una menor demanda de fletes por la baja del consumo de alimentos y productos masivos que se viene registrando en los últimos meses.

Según las cifras de la consultora Focus Market, entre enero y julio el consumo acumuló un descenso del 6,1% con respecto al mismo período de 2022. Pero en las tres primeras semanas de agosto, las mediciones de los niveles de consumo mostraron una caída del 19% originada tanto por los aumentos de precios, como por las menores entregas de productos.

Aunque no lo admitan publicamente, los dirigentes del sector no descartan que la reducción de la actividad lleve a muchas empresas a un «procedimiento preventivo de crisis», el mecanismo contemplado en la ley de Empleo que prevé una instancia de negociación con el gremio y las autoridades laborales antes de aplicar despidos o suspensiones por razones de fuerza mayor.

Los estacioneros esperan a Tombolini

Por el lado de las estaciones de servicio, los expendedores anticiparon que esperarán hasta el próximo viernes para ver si aparecen las medidas de alivio fiscal y financiero que prometió el secretario de Comercio, Matías Tombolini antes de poner en marcha un cierre nocturno masivo de todos los surtidores.

Agrupados mayoritariamente en la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), los dueños de las estaciones remarcan que enfrentan una situación límite debido al congelamiento de los precios de las naftas y el gasoil, la inflación sin freno y la caída en los ingresos y la rentabilidad del negocio.

El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y las petroleras para poner los valores de los combustibles en el freezer hasta después de las elecciones de octubre dejó sin resolver el reclamo de aumento de las comisiones por cada litro vendido que vienen planteando los estacioneros para poder mejorar sus ingresos y hacer frente a los mayores costos operativos y salariales.

Además, los expendedores señalan que, tras el incremento del 18% promedio que aplicaron en el transcurso de agosto, las petroleras han comenzado a restringir los envíos con el restablecimiento de cupos que varían según las provincias.

De acuerdo con las denuncias recibidas en la CECHA, los primeros recortes en el reabastecimiento de combustibles ya se dieron en Neuquén, Río Negro, Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y parte de Salta.

Fuente: LetraP

La Segunda Electrocaravana de Argentina, organizada por la AAVEA (Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos), está programada para el próximo sábado 9 de septiembre de 2023 y dará inicio a las 9 de la mañana con una expo a cielo abierto. Este evento tan esperado promete ser una experiencia única que reunirá a entusiastas de la movilidad eléctrica y a todos aquellos interesados en un futuro más sostenible.

La travesía comenzará en un lugar emblemático: la Av. Ernesto Tornquist 6397(frente al Golf Club), ubicada en el hermoso entorno del Bosque de Palermo, en pleno corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este punto de partida no solo añade un toque de belleza natural al evento, sino que también simboliza el compromiso con la movilidad sostenible en un entorno urbano.

A medida que el reloj marque las 12 horas, se desplegará una Electrocaravana llena de emoción, donde una amplia variedad de vehículos eléctricos se unirán para celebrar el Día del Vehículo Eléctrico (EV Day). Entre los destacados de esta jornada se encuentran los impresionantes NISSAN Leaf 100% Eléctricos, representando la vanguardia en movilidad limpia y eficiente.

La Electrocaravana se desarrollará a lo largo de un recorrido que culminará a las 16 horas en el puerto de San Isidro, ubicado en la provincia de Buenos Aires. Este trayecto simboliza la visión de un futuro en el que la movilidad eléctrica no conoce límites geográficos.

Este evento no solo es una oportunidad para admirar la innovación en la movilidad eléctrica, sino también una plataforma para promover la conciencia sobre la importancia de reducir las emisiones de carbono y preservar nuestro medio ambiente. La Electrocaravana de AAVEA en el EV Day 2023 es un testimonio del compromiso de Argentina con un futuro más limpio y sostenible, donde los vehículos eléctricos desempeñan un papel fundamental. ¡Prepárate para una jornada llena de emoción y exploración de un mundo impulsado por la electricidad!

Lugar: Lago de Palermo – CABA
Sábado 9 de septiembre 9:00 AM